La textura de la vida es la del viaje, la impermanencia su absoluta grandeza, no hay lugar donde reposar la cabeza, cuando crees que lo tienes, ya pasó. Siempre estamos yendo hacia otra cosa, siempre vamos hacia allá...
¿Cómo suena esa imagen dentro de mi cabeza? ¿Seré capaz de traducirlo en notas? ... Me puse a ello y esto es lo que salió. Gracias, Anita, por la inspiración, y por todo lo demás. :-)